Es 31 de octubre, ya ha oscurecido. Afuera hace frío: el invierno se acerca.

¡Toc!¡Toc!¡Toc! Llaman a la puerta. Voy a abrir y me encuentro a unos niños disfrazados.

Un gato negro que atraviesa la acera nos dedica una profunda mirada. Mientras, los niños acercan unas cestas de plástico con forma de calabaza tallada Jack O’Lantern. Me preguntan Trick or Treat?”

¿Qué significa Trick or Treat?

En América, en la noche de Halloween los niños disfrazados recorren las calles del barrio, habitualmente entre las 17:30 h y las 21:30 h.

A cada puerta preguntan: Trick or Treat? Si les dan una golosina, se van contentos. Si no les dan nada, hacen una travesura o mala pasada a los dueños de la casa. También pueden darles un susto.

Normalmente “Trick or Treat?” se traduce incorrectamente como “¿truco o trato?”

Sin embargo, “trick” no es ningún truco, es más bien un engaño, una trampa. Incluso un susto o una burla. Una travesura.

Treat” no es trato, es más bien regalo. Los niños quieren dulces o caramelos.

Así que es más correcto traducirlo como “¿Travesura o dulce/regalo?”

¿Quieres escuchar la canción de “Trick or Treat? Give me something good to eat”? Vía Turtle Interactive:

Lyrics:

Trick or treat, smell my feet
Give me something good to eat
Not too big, not to small
Just the size of Montreal!

Apples, Peaches, Tangerines.
Cookies, Chocolates, Jelly Beans.
Lemons, Grapefruits, limes so green.
Happy Happy Halloween.

Trick or Treat, smell my feet
Give me something good to eat
not an apple not a pear
if you don’t, I don’t care

We’ll put Lettuce in your hair,
I’m a Monster so beware
if you don’t I say boo
untill you give me one or two

Trick or Treat, smell my feet,
Give me something good to eat
We love candy oh so sweet,
“we got a whole big box of treat !!”

Apples, Peaches, Tangerines.
Cookies, Chocolates, Jelly Beans.
Lemons, Grapefruits, limes so green.
Happy Happy Halloween.

Trick or Treat, My costume’s neat,
so give me something very sweet,
if u don’t that is fine
i just sit by here and whine

Trick or Treat,fill my bag,
until its full and stock is sag
if u don’t that is cool
but remember i m not fool

Apples, Peaches, Tangerines.
Cookies, Chocolates, Jelly Beans.
Lemons, Grapefruits, limes so green.
Happy Happy Halloween.

come on let’s go home and eat!

El “truco o trato” no es un invento americano, aunque lo han popularizado tanto que pueda parecerlo. Empezaremos hablando de los disfraces, continuaremos con el pedir a cada puerta y terminaremos con el “trick or treat”.

¿Por qué es costumbre disfrazarse en Halloween?

Buena pregunta, y la respuesta nos lleva al corazón de la celebración más importante del calendario celta: Samhaín.

Desde el punto de vista celta, en la noche de Samhaín el velo que separa el mundo de los muertos y el de los vivos es tan delgado que se puede atravesar en los dos sentidos. Si nos alejamos, podemos entrar por descuido en los Sidh (puertas al Otro Mundo) y acceder al mundo sobrenatural.

Por otro lado, los seres sobrenaturales y los difuntos se pasean entre nosotros y nos pueden llevar al Otro Lado.

¿Cómo evitarlo? ¡Que no se den cuenta de que estamos vivos y somos humanos! ¿Y cómo se hace para parecer un ser sobrenatural? Ponemos en nuestra ropa hojas, musgos, ramas y cortezas de árbol…

Al igual que los seres feéricos (del mundo de las hadas, gnomos…), que para ocultarse de nuestra vista hacen uso de los objetos naturales.

Por ejemplo, como Trenti (duendecillo de los bosques de Cantabria), que se camufla para pasar desapercibido.

También es una buena opción tiznarse la cara con las cenizas de las hogueras que se encienden. O embadurnarse parcialmente con sangre de los animales sacrificados.

Si es oportuno, incluso añadir al vestuario jirones de piel o cabezas de animales muertos. Así pareceremos muertos.

Hoy en día el equivalente es un buen maquillaje.

De esta manera, nos confunden con un ser sobrenatural o con un difunto y no nos conducen al Otro Lado.

En el s. XIX en Escocia, según Alexander Carmichael, se celebraba Samhaín: se hacían hogueras en los claros de los bosques y se manchaban la cara con ceniza de la hoguera para asustar con su aspecto.

Hoy en día pervive esta costumbre en el magosto. En Galicia se hacen grandes hogueras para asar castañas, y se considera “de buena suerte” perseguirse para tiznarse y pintarse con la ceniza de la hoguera.

 

Además, los niños y los jóvenes hacen travesuras, llamadas “faenas”. Las más habituales son esconder cosas o guardar la ropa de otros.

En Halloween, los niños se disfrazan de seres sobrenaturales y muertos. ¿Has pensado que los chiquillos de seres sobrenaturales puedan disfrazarse de niños humanos y participar en la fiesta?

Reminiscencias celtas y el “souling”

Ya hemos visto el motivo de de disfrazarse. ¿Y pedir de puerta en puerta? ¿de dónde viene? Parece que durante el día de la la víspera de Samhaín, los más jóvenes iban pidiendo leña para hacer la gran hoguera que encendería el druida en lo alto de la colina para alejar a los malos espíritus de la aldea.

También está el hecho de que en esa noche ponían un plato de comida en la mesa para los muertos de la familia que iban a visitarlos, volviendo al hogar para pasar tiempo junto a los suyos. ¿Qué hacían luego con esa comida? Por lo visto, las familias más pobres de la aldea pasaban de puerta en puerta como representantes de los muertos, y, en el nombre de los difuntos, recogían la comida.

Esta costumbre es el origen de repartir el pan de almas. Está documentada en la Edad Media en Irlanda y Gran Bretaña: los niños y la gente pobre cantaba y rezaba a los muertos de la familia de la casa en la que pedían. A cambio recibían pasteles/pan de almas, “soul cake”, normalmente eran pan o bizcochos con pasas. Contra más recibían, más rezaban por las almas de los difuntos que habían habido en esa casa. Esta tradición se llama “souling”, de “soul”, alma.

William Shakespeare menciona el souling en el Acto 2 Escena 1 de “Los dos hidalgos de Verona” (1593), cuando Relámpago reprocha a su señor Valentín de “puling [whimpering or whining] like a beggar at Hallowmas”, es decir, hablar con voz lastimera como un pobre en la fiesta de Todos los Santos.

¿Te preguntas cómo podría ser la canción? Te invito a disfrutar la versión de Sting de la canción “Soul cake”, tema del álbum “If on a winter’s night…”, cantada en la Catedral de Durham, vía xxmasterstudioxx:

En 1895 en Escocia, y en Irlanda, en la fecha de Halloween está documentada la actividad del “guising”: tradición en que los niños disfrazados piden comida y monedas de puerta en puerta. También llevaban linternas hechas con nabos ahuecados. A diferencia del “truco o trato”, se tenían que ganar los dulces haciendo algo, como cantar o contar una historia.

Esta costumbre la llevaron a América, y está documentada desde 1920. Desde mediados de la década 1930s a mediados de 1950s, las travesuras eran tan grandes que llegaban al nivel de extorsión.

Se popularizó con el nombre de Trick or Treat en 1950 gracias a la campaña de UNICEF, realizada en este día para recaudar fondos para la organización. Hoy en día en la web también proponen retos diarios para el mes de octubre.

El “souling” en la península Ibérica

En el s. XV en Portugal el equivalente al “souling”, pedir pan de almas a cambio de oraciones por los difuntos, era pedir el “pão-por-deus”. Se conoce también como “santoro”, en Coimbra se llaman bolinhos“, y están asociados a niños con la cara pintada de negro (¿recuerdas el tiznarse la cara con las brasas de la hoguera?) y, de casa en casa, pidiendo dulces con una canción.

En algunas zonas del interior de Portugal, había la costumbre de que los niños llevaran una calabaza con una cara tallada, iluminada en el interior con una vela. ¿Te resulta familiar?

Esta costumbre del pan de almas está ligada a la calabaza Jack O’Lantern.

¿Y en nuestra querida Galicia? En el s. XII los niños iban de casa en casa pidiendo carne, pan, vino y dulces, que guardaban en bolsas.

¿Qué hacían con ellos? Comerlos luego en casa.

Era tan común que en el s. XVI el inquisidor Mondoñedo Frei Antonio de Guevara sancionó esta tradición con mil maravedís (moneda de la época) para el padre o madre que lo permitiera. Debía ir a pedir un responsable de la parroquia para después repartirlo en la iglesia el día de los difuntos.

No podía faltar el recuerdo de esta petición en el día de Difuntos o de Todos los Santos, que sobrevive en pedir el “migallo”.

Aún hay más. El profesor Rafael López Loureiro se dió cuenta, cuando su hija le mencionó Halloween, de que en tierras gallegas ya se celebraba, hace unos años, algo parecido. Recordó las vivencias de la infancia en los días de Difuntos y Todos los Santos: cada año tallaban calabazas para asustar a otros niños y a las mujeres que volvían del Rosario.

De esta manera empezó a promocionar la recuperación de esta costumbre. Y pudo comprobar que, especialmente en el entorno rural, donde hay más tradición oral que escrita, muchas personas mayores recordaban también haber tallado calaveras en las calabazas. Por ejemplo en Noia, Muxía, Sanxenxo, Quiroga…

Para diferenciarlo de Halloween, decidió recuperar el término gaélico de Samaín, la celebración celta en la que se inspiran estas tradiciones.

El estudio realizado por el profesor Rafael López Loureiro se puede leer en el libro “Samain: a festa das caliveras”. Habla acerca de las Caliveras de melón (calaveras de melón). “Melón” es el nombre que se le da en Cedeira a las calabazas naranjas.

No es algo exclusivo de Galícia, esta tradición aparece en diferentes lugares de España.

¿Y en tierras de la castañada? En nuestra tierra no podía faltar el “souling”. Está documentada como “limosna” en Blanes, y en Ibiza también se menciona el ir de casa en casa pidiendo comida.

En la zona del Alto Aragón, como Radiquero y Graus, tradicionalmente se hace un pasillo de calabazas iluminadas hacia el cementerio, de esta manera existe la creencia de que guían las almas atrapadas en los pueblos hacia el cementerio. Es la Noche de las Ánimas.

¿Existe relación entre Trick or Treat y Jack O’Lantern?

 

Muchas veces los niños van a pedir golosinas con una cesta de plástico en forma de calabaza con una cara tallada, más conocida como Jack O’Lantern, o con bolsas con motivos de Halloween, entre los que no puede faltar la calabaza tallada. ¿qué las relaciona?

En Samhaín la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos y los seres sobrenaturales se difumina, hasta tal punto que desaparece. Y Jack O’Lantern puede llamar a tu puerta y preguntarte “Trick or Treat?”.

La tradición nos cuenta de que es mejor pactar con él, aunque pudiera parecer mucho, ya que de lo contrario el “trick”, la mala pasada, sería mucho peor con creces. Podía incendiar la casa, hacer que el ganado enfermara o muriera… Incluso podía echar una maldición a algún habitante de la casa.

Para evitar que se acercaran él u otros malos espíritus, se ponían las calabazas ahuecadas y talladas en forma de caras terroríficas, con una vela en el interior para iluminarlas. De esta manera, los mantenían alejados del hogar. Pero no había que bajar la guardia.

Especialmente en la noche de Halloween muchas personas a lo largo del tiempo han asegurado ver una linterna por el campo, y dicen que es el espíritu de Jack que sigue vagando hasta el día del juicio, por no poder entrar en el cielo ni ser admitido en el infierno.

Las ofrendas y los druidas

Pero eso no es todo. Por internet he leído (y si alguien sabe en qué bibliografía se basan, agradecería que la mencionaran en los comentarios, me gustaría leerla) que parece ser que los druidas celtas también iban de casa en casa pidiendo ofrendas, normalmente alimentos. Llevaban consigo un gran nabo tallado con carbones encendidos en el interior, que representaba al espíritu/demonio familiar que les daba poder, conocimiento y autoridad.

En la imagen puedes ver una lámpara Jack O’Lantern hecha con un nabo, es de principios del siglo XX y está fotografiada en el Museo de Country Life (Irlanda), vía rannṗáirtí anaiṫnid.

Si los habitantes de la casa les daban (a los druidas) la comida o lo que les pedían, recibían una ofrenda, un regalo: hacían “treat” (mal traducido como trato), y el druida se iba en paz. Si se lo negaban, había “trick”, travesura o mala pasada, y el druida lanzaba una maldición a los habitantes de ese hogar, y en el transcurso de un año moriría alguien de esa casa.

El ser que representaba el nabo tallado iluminado era quien se aseguraba de que la maldición se cumpliera. Por lo visto se llamaba Jock.

¿Qué hacían con las ofrendas? Iban al bosque sagrado y abrían el Portal al Más Allá.

Es interesante observar que Jock es la forma escocesa ( y del norte de Inglaterra) para decir John. Y la forma coloquial en inglés de llamar a John es Jack. ¿Recuerdas a la calabaza tallada Jack O’Lantern? En la leyenda, Jack es un “trickster(una persona que hace “tricks”… ¿te recuerda a la frase “Trick or Treat”?), se puede traducir como embaucador, tramposo, timador…, en otras palabras, es aquel que engaña o se burla de alguien. Y Jack engaña al diablo más de una vez.

Vuelven a unirse los conceptos de pedir de puerta en puerta, el “truco o trato” y la calabaza tallada (originalmente un nabo).

Gracias por el tiempo compartido

Cuida el espíritu