Perseidas

¿Quieres pedir un deseo a una estrella fugaz? Estás de suerte, cada año hay varias lluvias de estrellas

Las más vistosas por el elevado número que se ven por hora (100 o más) son las Perseidas (del 17 de julio al 24 de agosto, con máxima actividad en 11-13 de agosto), las Gemínidas (del 7 al 17 de diciembre, con máximo el día 14) y las Cuadrántidas (primeros de enero: del 1 al 5, con máximo el día 3). Las Leónidas (del 15 al 21 de noviembre) son significativas cada 33 años.

Vamos a centrarnos en las Perseidas. Al ser en verano, son las más populares: el clima favorece ver la gran cantidad de estrellas fugaces que aparecen (es la tercera en intensidad).

Se observan muy bien en Europa, y en el hemisferio norte, pero no pueden ser vistas en el hemisferio sur. Esto es debido a que las Perseidas tienen mucha declinación (ángulo que forma un astro con el ecuador celeste).

Si te fijas, parece que todas las estrellas fugaces salen del mismo lugar del cielo (llamado radiante): la constelación de Perseo, situada al noroeste. De ahí el nombre: Perseidas.

Perseo es el nombre de un héroe de la antigüedad clásica de Grecia y Roma. Es famoso por matar a Medusa y rescatar a Andrómeda del monstruo marino (puedes leer las hazañas en este post).

La tradición nos cuenta que, una vez elevado a los cielos, Perseo cada año lanzaba una lluvia de estrellas en recuerdo del día en que su madre Dánae fue fecundada por Zeus/Júpiter. Éste se transformó en lluvia dorada para poder acceder a la bella Dánae dentro de la torre (o cueva subterránea, según la versión) de bronce donde ella se encontraba. Allí la había encerrado su padre para que no se cumpliera la profecía del oráculo. Así, cada año conmemora su propia concepción.

Radiante de las Perseidas

La constelación de Perseo es fácil de localizar al estar entre Casiopea (las cinco estrellas más luminosas tienen forma de W) al noroeste y Tauro a sus pies, al sur.

En concreto, las Perseidas parecen originarse cerca de la estrella Mirfak (la estrella más brillante del asterismo de Perseo). El nombre Mirfak viene de la frase árabe Marfiķ al Thurayya, “el codo de las Pléyades”.

Esto es cuestión de perspectiva, ya que van paralelas. Piensa en las vías del tren: son paralelas (como las estrellas fugaces), pero cuando miras hacia el horizonte (infinito), parece que se unen (convergen). Ese es el punto donde que las estrellas fugaces aparecen: el radiante.

El radiante no viene de Perseo si no que está relacionado con la órbita de los meteoroides que deja el cometa 109P/ Swift-Tuttle (se llama así en honor a los descubridores, la “P” indica que es un cometa “periódico”, es decir, con un periodo orbital menor de 200 años). Es una roca que órbita alrededor del Sol de manera muy elíptica y excéntrica, a una velocidad orbital media de 60 km/s y que tarda unos 130 años en hacer su recorrido.

La composición de este cometa es: amoniaco, metano, hielo seco, agua, magnesio, hierro, silicatos y sodio.

¿Cómo se forma la lluvia de estrellas?

El cometa 109P/ Swift-Tuttle sigue su ruta por el espacio (órbita), y cuando se aproxima al interior del sistema solar, se va calentando cada vez más por efecto de la radiación del Sol.

Tiene el núcleo formado por hielo y rocas, y la elevada temperatura hace que se produzca una sublimación (cambio de estado de sólido a gaseoso sin pasar por el líquido: el hielo pasa a vapor directamente).

En este proceso se producen explosiones de gas y polvo que arrancan fragmentos que van quedando atrás. Es cuando se forman las comas o cabelleras: la cola de polvo y gas ionizado que acompañan al cometa. Gracias a los vientos solares, la cola del cometa siempre se alarga en sentido opuesto al Sol.

Algunas de estas partículas son más pequeñas que un grano de arena, y se van quedando por el camino. Como las migas de pan que dejan Hansel y Gretel.

Entre julio y agosto, cuando la órbita de nuestro planeta (gracias al movimiento de traslación) atraviesa la zona espacial donde se encuentran estas pequeñas partículas de polvo, hielo y pequeñas rocas de la estela del cometa 109P/ Swift-Tuttle, estos restos (conocidos en asttronomía como meteoroides) chocan contra la atmósfera (la capa gaseosa que envuelve nuestro planeta) a más de 50 km/s.

El impacto es tal que alcanzan temperaturas de hasta 5.000ºC, así que entran en ignición cuando se internan a gran velocidad en la atmósfera de la Tierra.

Brillan debido a la ionización del aire que las rodea. De esta manera crean una rápida estela luminosa conocida popularmente como estrella fugaz, y científicamente como meteoro.

Por eso popularmente se le llama lluvia de estrellas y científicamente lluvia de meteoros.

Como ves, una estrella fugaz no es una estrella (esfera luminosa de plasma) aunque sí fugaz (breve). Se trata de un meteoro (es el efecto luminoso que produce un meteoroide atravesando la atmósfera terrestre, puede dejar una estela más o menos larga, según el tamaño que tenga).

La mayoría se vaporizan a unos 100 km de altura. Otros a algo menos, a unos 80 km. Si no se desintegraran en la atmósfera y llegaran a impactar contra la superficie de la Tierra se llamarían meteoritos.

Aquí tenéis un video de las Perseidas del 2015, que recomiendo ver: no sólo pueden verse las estrellas fugaces, si no que incluye una visión cósmica de lo que sucede, del Instituto de Astrofísica de Anadalucía IAA-CSIC y la Universidad de Huelva, vía Jm Madiedo:

Cada verano las estrellas fugaces de las Perseidas recorren el cielo nocturno gracias a una roca que se va desintegrando a lo largo de su recorrido por el cosmos.

Entonces… ¿el cometa se va haciendo más pequeño?

Sí, cada vez que se acerca al Sol y se produce la sublimación, el cometa va perdiendo masa, así que cada vez se va haciendo más pequeño y ligero. Llegará el momento en que no habrá más sublimación, pero no significa que desaparezca: se convierte en un asteroide.

Un asteroide es un cuerpo sólido, compuesto principalmente por roca y/o metales, más pequeño que un planeta y mayor que un meteoroide, que gira en una órbita interior a la de Neptuno.

Muchas veces, el cuerpo progenitor del cometa se acaba desintegrando del todo y lo único que queda es la nube de partículas que ha ido dejando a lo largo de la órbita.

Sabiendo que el cometa 109P/ Swift-Tuttle tiene 26 km de largo, seguramente le quedan muchos siglos de órbita.

¿Hay años con más estrella fugaces que otros en las Perseidas?

Sí. Cuando el cometa está más cerca del Sol (perihelio), se pueden observar hasta unos 400 meteoros a la hora. Eso sucedió en 1992. Desde entonces la actividad ha ido decreciendo hasta que a llegado a los niveles habituales de 100 meteoros a la hora.

A veces la órbita de la Tierra pasa por una zona más densa de partículas del cometa, por lo que aumenta el número de estrellas fugaces. No sólo por estar en la órbita, si no también por ser atraídos por la gravedad de los planetas hacia la trayectoria de la Tierra.

Es el caso de Júpiter, más o menos cada 12 años el gigante gaseoso pasa cerca de la órbita del cometa, llena de partículas, las afecta con la gravedad y las desvía hacia la órbita de nuestro planeta, por eso hay un aumento de la lluvia de estrellas cada docena de años.

Es interesante cómo Júpiter puede atraer partículas del cometa a la órbita de la Tierra. Me gusta la explicación que hacen en este post.

A continuación podéis disfrutar de las Perseidas vistas desde el Parque Nacional de Yosemite (Estados Unidos) en 2015. Fue un buen año para verlas gracias a que había luna nueva. Vía Jeremy Evans:

El color de las estelas de las estrellas fugaces

Las estrellas fugaces son fascinantes, pero aún nos maravillan más cuando observamos estelas de diferentes colores. Es un momento mágico que disfrutamos gracias a los compuestos químicos que forman el meteoro cuando interaccionan con los átomos y moléculas de la atmósfera.

¿Recuerdas que cuando el meteoroide entra en contacto con la atmósfera terrestre, las elevadas temperaturas ionizan el aire que lo rodean? De esta manera se emite luz (fotones), dependiendo del material, se verá un color u otro (emitirá en unas longitudes de onda u otras).

En este gráfico de la NASA se ve muy bien:

Violeta: calcio ionizado(Ca+)    Amarillo o azul: hierro (Fe)   Azul-verde: magnesio (Mg)       Amarillo anaranjado: sodio (Na) Rojo: moléculas de nitrógeno atmosférico (N2) y oxígeno (O)

¿Qué tienen que ver las lágrimas de San Lorenzo con las Perseidas?

La lluvia de estrellas de verano de las Perseidas también es conocida como las lágrimas de San Lorenzo.

San Lorenzo se celebra al 10 de agosto, al producirse la lluvia de estrellas a la noche, se asoció a las lágrimas que vertió por el martirio sufrido (murió quemado en la hoguera).

Actualmente, las lágrimas de San Lorenzo son para el 12 de agosto, ¿cómo es posible que las personas que observaron esta lluvia de estrellas la asociaran a las lágrimas de San Lorenzo?

El cometa 109P/ Swift-Tuttle no sigue exactamente la misma órbita. En primer lugar, cada vez se hace más ligero cuando pasa cerca del Sol, así que su velocidad aumenta y la órbita es cada vez un poco más lejana.

En segundo lugar, está sujeto a los cambios gravitatorios que crean los grandes planetas como Júpiter o Saturno. Aunque no están tan cerca como para provocar cambios significativos en la órbita del cometa.

En tercer lugar, por la precesión de los equinoccios.

Por eso el apoteosis de meteoros se retrasa unos tres días cada siglo. De ahí la diferencia de días. Se puede deducir que en el siglo XIX empezaron a llamar lágrimas de San Lorenzo a esta lluvia de estrellas.

¿Qué interés tiene este cometa 109P/ Swift-Tuttle?

Además de ser el causante de las Perseidas, se ha descrito como “el más peligroso objeto conocido por la humanidad”.

El cometa mide 26 km de diámetro (¿sabías que el asteroide que supuestamente acabó con los dinosaurios tenía 10 km?), y es el mayor objeto del sistema solar que tiene en común parte de la órbita con la Tierra. Además, va a 60 km/s.

Según un artículo en New Scientist, la órbita del cometa indicaría que podría impactar con la Tierra o la Luna, aunque en unos dos mil años no hay riesgo inminente (fuente Wikipedia).

Se predice que se acercará más a la Tierra el 15 de septiembre de 4479, y la probabilidad de impacto es de 0,0001%

Después de 4479 es más difícil predecir la evolución orbital que siga, y la probabilidad de choque es de 0,000002%

La probabilidad es muy pequeña y debería toparse directamente con la Tierra, ya que la influencia gravitatoria de la Tierra es pequeña y no atraería al cometa. Es más probable que lo atraiga Júpiter. O que la Luna, que gira alrededor de la Tierra, reciba el impacto.

Tampoco hay que pensar que todos los cometas traen sólo destrucción. ¿Sabes que hay cometas con ingredientes para la vida? Así es, los cometas pueden ser semilla de vida. Por ejemplo, pueden tener el aminoácido glicina (presente en muchas proteínas, se puede ver la estructura molecular en la imagen), fósforo (se encuentra en DNA y membranas celulares), además de agua y otras substancias orgánicas.

Una curiosidad: la órbita de 109P/ Swift-Tuttle está en resonancia 1:11 con el planeta Júpiter es decir, mientras que el cometa hace una órbita completa, Júpiter realiza once completas.

Consejos para ver las PERSEIDAS

Ir a un lugar tranquilo sin contaminación lumínica y alejado de núcleos urbanos para que haya oscuridad suficiente.

Si se va con compañía, la espera es más amena.

Dejar que los ojos se acostumbren a la oscuridad.

Buscar un horizonte despejado: es mejor una zona donde se visualice gran espacio de cielo nocturno. Ayuda que no esté nublado.

Si hay Luna, procurar mirar hacia otro lado, donde no ilumine y sea más fácil visualizar las Perseidas. Además, hay que tener en cuenta la fase en que se encuentra la Luna (no es lo mismo llena que el principio de creciente o menguante) y cuando se amaga en el horizonte. Si la luminosidad de la Luna es alta, no se verán muchas estrellas fugaces.

Tumbarse en dirección norte, mirando al cielo directamente. Puedes llevar una tumbona o una toalla para poner en el suelo. El radiante está en Perseo, pero no se recomienda mirarla directamente, sino a unos cuarenta grados de ella, es decir, es mejor mirar hacia Tauro, la Osa Menor o Andrómeda.

Llevar ropa cómoda, además de alguna prenda de abrigo, ¡puede refrescar de madrugada! También se puede llevar algo de comer.

Tener paciencia. No te esperes una estrella fugaz tras otra, y menos a primeras horas de la noche. Pueden pasar varios minutos entre una y otra. Por otra parte, la lluvia de estrellas más continua se ve de madrugada, no sólo porque Perseo se encuentra entonces en su altura máxima, si no por el movimiento de traslación de la Tierra: el suelo del Tierra se mueve hacia arriba en el sentido del avance de nuestro planeta, cuando en Europa y África es de madrugada. De esta manera, atrapa muchas más partículas de polvo (meteoroides).

No es necesario llevar ni prismáticos ni telescopios, así se tiene mayor campo de visión y se pueden ver más. Aunque puedes llevarlos si quieres ver otros astros o con mayor detenimiento la Vía Láctea. Son buenos días para disfrutar de la visión del cielo nocturno.

Apagar los teléfonos, linternas y luces para que nuestra visión esté acostumbrada a la oscuridad para ver el máximo de estrellas fugaces. Recuerda que si enciendes una luz (por ejemplo, consultas el móvil), el ojo tendrá que volver a adaptarse a la oscuridad y podrías perderte justo lo que has ido a mirar: la lluvia de estrellas.

¡Disfruta de las maravillas que nos ofrece el cielo nocturno!

¿Quieres ver las Perseidas a velocidad real? Te dejo con el cielo estrellado que se veía el 2016 (hubo actividad intensa) desde Sasaga-mine, la región montañosa de Myoko, en Nagano, Japón. ¡Pueden verse también estelas de color! Vía tagoshu:

Gracias por el tiempo compartido.

Cuida el espíritu.